martes, 6 de noviembre de 2012

Canfinera

La oscuridad en tiempos de la abuela
era palpitante hace tan solo 30 años;
me abandonaba la tarde
y sólo éramos la canfinera y yo,
abrigándonos de la noche;

Las tardes aullaban plácidas
y se dejaban atrapar en los sueños.

Los siglos transcurren y
el canto de la lechuza
me persigue desde entonces
y me recuerda la vos de ella,
ausente de apariencias.

Por Jill B.V.



2 comentarios:

  1. Una historia que se cuenta en pocas palabras, esas me encantan. Es como un pequeño sueño.

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  2. Muchas gracias Trufa Chocolatera. Tu opinión cuenta muchisimo para mi. Sigue leyéndome!

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