domingo, 12 de febrero de 2017

Ayer

Ayer necesitaba un abrazo fuerte
que resonara en el aire
con vibraciones envolventes 
que capturara este corazon mío,
porque a veces se quiere fugar.

Desee un abrazo latente con sonido de guitarra 
que se oiga mi desesperanza así como cuando uno se pone una caracola al oído
y escucha el océano, 
no importa si está bravo o en calma
solo de esperar que me contara algo.

Además le pedí a la caracola que me trajera un beso de tu boca húmeda y llena de verdades.

Ayer me besó la noche porque me encontró sola y sintió lástima,
así que me abrazó tibia mientras yo temblaba de frío helado aun sabiendo que en el trópico no pasan esas cosas.

De seguro esto venía de adentro
y necesitaba el fuego de la oscuridad 
que me arrullara hasta dormir.

Por Jill B.V

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